El ministro de Producción advirtió sobre el impacto que tendría la falta de renovación de las medidas antidumping para los aires acondicionados y reclamó revisar el proceso productivo para preservar empleo y valor agregado local.
El Gobierno de Tierra del Fuego intensificó las gestiones ante Nación para intentar sostener las medidas antidumping que protegen la fabricación de aires acondicionados producidos en la provincia, aunque desde el Ejecutivo reconocieron que el escenario es preocupante porque ya fueron informados que no existe intención de extenderlas.
El ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, explicó en FM Ushuaia que desde que asumió el cargo inició contactos con funcionarios nacionales para plantear distintas demandas vinculadas con la industria. “Yo asumí este Ministerio en febrero y en marzo pedí una reunión con el secretario de Coordinación Productiva de la Nación, quien tiene a cargo la definición de política de comercio exterior y también de industria”, señaló.
Según detalló, el reclamo fue formalizado posteriormente ante la falta de avances. “Nos volvimos a reunir en junio, donde ya presenté un petitorio formal con determinadas cuestiones a las que habíamos hecho referencia informalmente en marzo, pero como vi que no avanzaron, lo hice formalmente”, sostuvo. Entre los planteos centrales incluyó “la extensión de los plazos de medidas anti-amping contra los aires acondicionados que están producidos en Tailandia y en China”.
Devita buscó diferenciar el pedido provincial de una protección general frente a las importaciones y sostuvo que “no es una medida proteccionista en sentido literal, sino que busca evitar que haya práctica desleal”. En su análisis, el funcionario apuntó especialmente contra la política comercial china, al considerar que “tiene una política comercial muy agresiva y muchas veces vende al costo, entonces es desleal para el resto de los países”.
La preocupación se profundizó luego de que Nación comunicara que la continuidad de esas medidas no forma parte de sus planes. “De cara a lo que viene es muy preocupante la caída de las medidas anti-dumping, porque nos han confirmado que no es la intención mantenerlos”, afirmó el ministro.
Asimismo, aseguró que llevó el planteo a distintos legisladores nacionales y mantuvo reuniones con Agustín Tita, Andrea Freites, Santiago Pauli y Miguel Rodríguez.
Para Devita, la relevancia de esta discusión excede el comercio exterior y alcanza directamente al entramado industrial fueguino. “Hoy la línea de aires acondicionados es muy fuerte, tiene mucha intensidad de mano de obra, mucho valor agregado dentro de nuestra provincia”, explicó, antes de enumerar actividades como soldadura y carga de gas. En esa línea, remarcó que “hay muchas cuestiones que se hacen en nuestra provincia y que no estamos dispuestos a no defender”.
El funcionario aseguró además que existe coincidencia entre representantes de distintos sectores políticos respecto de la necesidad de preservar esa producción. “Claramente están de acuerdo en la misma línea de tratar de defender esta situación con respecto a los aires acondicionados”, sostuvo, aunque advirtió que el problema central está en la posición de los funcionarios nacionales responsables de definir la política industrial.
A esa discusión se sumó una propuesta presentada por las cámaras empresariales AFARTE y UIF para modificar el proceso productivo. Devita cuestionó el planteo porque, según explicó, “específicamente es un cambio total en el proceso productivo” y “hay muchas partes que hoy se están haciendo dentro de nuestra provincia que ya vendrían pre armadas”. Para el ministro, la alternativa debería ser revisada: “Hay una etapa intermedia, es necesario repensar lo que propusieron, no estamos de acuerdo”.
El impacto potencial sobre el empleo constituye otro de los puntos centrales de la discusión. “Hoy estamos aproximadamente entre 2500 y 3000 puestos de trabajo con relación a esta línea”, precisó Devita.
El gobernador, agregó, también llevó la preocupación a autoridades nacionales por la eventual finalización de las medidas, mientras la provincia intenta evitar que una reducción del proceso productivo sea la respuesta para mantener la fabricación.
Frente a ese escenario, el ministro planteó que la discusión debería orientarse también hacia la diversificación. “La realidad es que tenemos la potencialidad y una capacidad ociosa del 60% que se puede aprovechar”, afirmó, y mencionó alternativas como “monitores con valor agregado para nichos, como por ejemplo el nicho gamer”, cargadores domiciliarios para autos eléctricos, baterías eléctricas y nuevos componentes de automóviles.
También enumeró otras posibilidades, entre ellas placas genéricas y el eventual retorno de los microondas “con un proceso productivo distinto”. Para Devita, el objetivo es ampliar la matriz de producción antes que reducir el contenido industrial de los productos actuales. “No nos vamos a cansar de defender el sub régimen y la posibilidad de que se produzca en nuestra provincia y que se generen nuevos productos”, sostuvo.
El planteo fueguino se completa con la intención de aprovechar la capacidad instalada mediante un régimen de fabricación acotada. “Existe la posibilidad de sustituir productos”, afirmó finalmente Francisco Devita, y consideró que la provincia debe demostrar que puede generar alternativas competitivas. En ese sentido, cerró: “Creo que tenemos que ir también por esa línea y no siempre buscar una posibilidad, un recorte en un proceso productivo para ser más eficiente”.






