La martillera pública Silvia Bronzovich advirtió que durante este año se intensificaron las subastas de vehículos financiados por bancos debido a las dificultades económicas de los propietarios para afrontar las cuotas y conservar sus unidades.
La creciente cantidad de vehículos que llegan a remate por falta de pago de sus créditos prendarios refleja el deterioro económico que atraviesan numerosos propietarios en Tierra del Fuego. Así lo aseguró en FM Ushuaia la martillera pública Silvia Bronzovich, quien sostuvo que durante este año la actividad se incrementó de manera sostenida tanto en Ushuaia como en Río Grande, con unidades prácticamente nuevas y de escaso kilometraje.
“Acompañamos la situación del país, lamentablemente es así. Se han incrementado mucho los remates, si bien siempre hay remates por ejecución prendaria, porque la gente tiene alguna situación y deja de abonar sus acreencias, no con la intensidad que estamos teniendo este año. Se han profundizado todas las situaciones y repercuten en Ushuaia y en Río Grande de la misma manera”, afirmó.
Bronzovich explicó que las entidades financieras activan rápidamente los mecanismos para recuperar el dinero prestado cuando aparecen incumplimientos en los pagos: “Las entidades generalmente en la tercera cuota impaga ya empiezan con el proceso para llegar a la instancia de la subasta y tratar de recuperar algo del dinero que prestaron. Evidentemente antes la gente podía hacer frente de mejor manera a sus acreencias y hoy lamentablemente está más complicado”.
La martillera atribuyó ese escenario a múltiples factores: “Hay mucha pérdida de trabajo, mucha situación de enfermedades, diversas variables que hacen que la gente deje de abonar los vehículos. Está bastante aceitado el mecanismo, porque la premura del recupero de dinero para las entidades se está haciendo mucho más marcada porque hay más cantidades de deudores”.
Como ejemplo de la situación, señaló que la semana pasada “rematamos tres vehículos. Uno es 2022, los otros dos son 2024, con muy pocos kilómetros, en muy buen estado. Una subasta interesante, sobre todo por una Ford Ranger, que es tope de gama”.
Consultada sobre quién impulsa estos procesos, aclaró que “las entidades financieras son las que están ordenando las subastas para el recupero del capital que han prestado”.
Respecto del mecanismo de venta, indicó que las condiciones dependen de cada entidad: “En mi caso, no me permitieron segunda vuelta con rebaja del valor, las estipularon ellos, estas son las bases, no va a haber segunda vuelta con rebaja del valor. Puede haber segunda vuelta si algún vehículo quedó sin venderse que lo volvemos a ofrecer al mismo valor”. Indicó que generalmente “se vende todo. Los valores en relación al vehículo son realmente muy apetecibles. Son muy convenientes”.
Bronzovich remarcó que el cambio más evidente no pasa por la cantidad de unidades ofrecidas en cada remate, sino por la continuidad de las convocatorias: “Por ahí no en volumen de cantidad de vehículos a ofertar en cada subasta, pero sí está un proceso sistemático y casi permanente. Prácticamente todas las semanas hay un remate, si no es acá es en Río Grande, ya estamos cubriendo el mes. No había la periodicidad que hay hoy”.
Finalmente, volvió a vincular esa mayor frecuencia con la coyuntura económica: “Ahora hay una intensidad mucho más marcada porque estamos acompañando la situación económica. Han bajado los puestos de trabajo, eso es muy importante porque primero trata de subsistir y después ve cómo paga el auto. No estamos ajenos a la situación económica” concluyó Silvia Bronzovich.






