Luego de una prolongada controversia institucional, ambas entidades retomaron el diálogo en busca de una solución para la designación de la doctora Guerrero. El Consejo ya remitió nuevos fundamentos y aguarda ahora una definición del máximo órgano judicial.
La controversia surgida por la cobertura de una vacante en el fuero de Familia comenzó a transitar una instancia de entendimiento entre el Consejo de la Magistratura y el Superior Tribunal de Justicia, tras varios meses marcados por diferencias institucionales respecto del procedimiento de selección y designación de magistrados.
El representante de los abogados de Ushuaia ante el Consejo de la Magistratura, Alejandro Pagano Zavalía, destacó en FM Ushuaia que las conversaciones mantenidas recientemente permitieron encauzar el conflicto y generar condiciones para avanzar hacia una resolución. Según indicó, “hubo diálogo después de meses de tensión, de cruzar comunicaciones quizás en entornos medio duros entre ambas instituciones”, situación que dio paso a un escenario de mayor cooperación entre las partes.
De acuerdo con lo explicado por el consejero, la principal discrepancia estuvo relacionada con el pedido formulado por el Superior Tribunal para ampliar los fundamentos que sustentaron la selección de la doctora Guerrero para el cargo vacante. En ese contexto, recordó que desde el Consejo siempre se defendió la potestad del organismo para proponer candidatos, aunque señaló que durante las reuniones quedó aclarado el alcance de la solicitud realizada por el máximo tribunal. “El Superior dijo muy claramente que no estaba queriendo meterse en eso, sino que consideraba que había una disparidad importante en los antecedentes de las postulantes y necesitaba que se ampliaran los fundamentos”, explicó.
Pagano Zavalía señaló además que la documentación remitida originalmente incluía los antecedentes de las candidatas, los fundamentos de la decisión adoptada y el resultado de la votación. Sin embargo, sostuvo que la forma en que se comunicó el rechazo inicial generó cuestionamientos dentro del Consejo. “Se interpretó de esa forma precisamente porque salió el rechazo de la designación en vez de decir primero que se ampliaran los fundamentos y después decidir”, manifestó.
Como resultado del encuentro entre representantes de ambas instituciones, el Consejo elaboró y remitió una nueva acordada con argumentos complementarios que respaldan la elección de Guerrero. La decisión quedó ahora nuevamente bajo análisis del Superior Tribunal.
Respecto de las posibilidades de una resolución favorable, el representante de los abogados expresó que “es de esperar que sí, porque además de lo que se habló y de lo que manifestaron ellos, se acordó que se iba a hacer esta acordada, se la presentamos en forma inmediata y ahora la pelota está del lado del Superior”.
Aclaró, de todos modos, que la determinación final corresponde exclusivamente a los jueces del máximo tribunal, quienes deberán evaluar si la ampliación presentada satisface los requerimientos planteados.
El acercamiento institucional también abrió una discusión más amplia sobre la necesidad de revisar el sistema de selección de magistrados. Según indicó Pagano Zavalía, existe coincidencia entre el Consejo y el Superior respecto de la conveniencia de actualizar las reglas vigentes.
En ese marco, confirmó que ambas instituciones avanzan en la elaboración de nuevas normas para los procedimientos de selección y remoción de jueces. “Tenemos el compromiso del Consejo y del Superior de tener un nuevo reglamento para fin de año”, señaló.
Además, destacó que la conformación de una mesa de trabajo conjunta permitirá profundizar ese proceso de revisión y evaluar cambios orientados a modernizar los mecanismos actuales, una discusión que, según recordó, ya formaba parte de la agenda antes de su incorporación al Consejo de la Magistratura.






