El Gobierno provincial firmó cartas de intención con empresas que realizarán estudios técnicos y ambientales para evaluar inversiones acuícolas bajo el nuevo marco normativo vigente.
La provincia concretó una nueva firma de carta de intención con una empresa interesada en desarrollar un proyecto acuícola y confirmó que ya son cinco las compañías que iniciaron conversaciones para evaluar inversiones en el territorio fueguino. Así lo explicó Diego Marzioni, subsecretario de Coordinación Pesquera y Acuícola, quien destacó que los acuerdos abren una etapa de intercambio técnico previo a la presentación formal de los proyectos.
“Ayer (miércoles) se firmó una carta de intención, una más. Ya son cinco empresas interesadas en empezar a hacer relevamientos técnicos, ambientales, biológicos en la provincia para ver de qué manera plasman y presentan un proyecto productivo de acuicultura”, señaló el funcionario en diálogo con FM Ushuaia.
Marzioni explicó que el marco normativo aprobado recientemente busca establecer condiciones para el desarrollo de la actividad, contemplando tanto las posibilidades de inversión como las exigencias ambientales y sanitarias. “El decreto y la ley garantizan un encuadre jurídico al inversor, pero también nos garantiza a la provincia que todos los proyectos se tienen que marcar en función del resguardo ambiental y del cuidado de las condiciones sanitarias de la provincia, que son los principales activos en el desarrollo de la acuicultura”, sostuvo.
Respecto del alcance de las cartas de intención, el subsecretario detalló que se trata de un mecanismo formal que permite comenzar el análisis previo de cada iniciativa: “La carta de intención tiene un efecto de plasmar formalmente el inicio de intercambios de información técnica, biológica, geográfica, hídrica, empezar a darle forma al proyecto o a la intención de proyecto que tienen las empresas de presentar”, indicó.
En ese sentido, aclaró que la firma del documento no implica la autorización automática de una inversión, sino el comienzo de un proceso de evaluación. “Una empresa para firmar una carta de intención ya tiene decidido instalar un proyecto productivo en la provincia y si las condiciones geográficas, ambientales, normativas y todo encuadra a lo que quiera la empresa y a lo que quiera la provincia, se plasma todo eso en un proyecto”, explicó.
Entre las empresas que avanzaron con este proceso mencionó a una cuyos representantes y técnicos realizaron relevamientos en la provincia. “Vinieron representantes y personal técnico, están desde hace unos días haciendo relevamientos geográficos, hídricos y biológicos en la provincia como para empezar a plasmar lo que puede llegar a ser el proyecto de ellos”, afirmó.
Según detalló Marzioni, la firma de las cartas también apunta a analizar el impacto productivo integral de los futuros emprendimientos y no solamente las condiciones de instalación. “No solamente interesa mucho el proyecto de la empresa para generar riqueza y para generar inversiones en la provincia, sino qué es lo que deja ese proyecto en la provincia”, remarcó.
El funcionario planteó que la evaluación incluirá aspectos vinculados al empleo, la integración con proveedores locales, la investigación y la generación de capacidades dentro del territorio. “Lo que estamos manifestando en función de este último cambio de un régimen a un sistema acuícola es qué aporta el proyecto, la intención de la empresa, qué va a aportar a la provincia en la generación de empleo, de riqueza, de qué manera se va a asociar al entramado productivo de la provincia”, expresó.
También señaló que la provincia busca que los proyectos contemplen una mayor participación dentro de la cadena productiva acuícola. “Queremos el desarrollo de productos de principio a fin dentro del territorio de la provincia, cuánto aporta a la investigación, cuánto aporta a la capacitación e información, cuánto aporta a la generación de genética, que es el primer eslabón en la cadena productiva acuícola”, sostuvo.
Sobre los plazos, Marzioni indicó que el proceso comenzó recientemente y que ya existen avances concretos. “Nosotros empezamos esto hace 60 días, en estos 60 días tenemos un proyecto ya en su etapa final de encaminamiento que después lo vamos a dar a publicidad que se va a instalar en la zona centro de la provincia”, afirmó.
Finalmente, el subsecretario insistió en que las cartas de intención funcionan como una herramienta de transparencia entre el Estado y las empresas interesadas. “La carta de intención es un proceso en donde la empresa plasma que tiene interés cierto y concreto en invertir en la provincia en un proyecto acuícola”, concluyó.






