Ocho casos fueron confirmados por el Instituto Malbrán, pero las muestras de los cuatro lotes de carne intervenidos dieron resultado negativo. Epidemiología mantiene abierta la investigación y profundiza la búsqueda de posibles fuentes de exposición.
La confirmación de ocho casos de triquinosis en Ushuaia por parte del Instituto Malbrán no permitió, hasta el momento, establecer el origen del brote, ya que los análisis realizados sobre los lotes de carne intervenidos arrojaron resultados negativos. El director provincial de Epidemiología, Juan Petrina, explicó que la investigación continúa y que se trabaja sobre distintas hipótesis para reconstruir el episodio.
El funcionario precisó en FM Ushuaia que “hubo una sola persona que estuvo internada, que ya fue dada de alta hace varios días. El resto de las personas siempre estuvo de manera ambulatoria”, aunque todas recibieron el tratamiento antiparasitario correspondiente.
Petrina indicó que los pacientes “estaban con una clínica compatible, con sintomatología compatible con la enfermedad, y también tenían la parte de bioquímica sanguínea, el análisis del laboratorio, que mostraba comportamiento de una particularidad, de eosinofilia, que daba a suponer muy probable que tengan triquinosis”, diagnóstico que finalmente fue confirmado por el Malbrán.
Sobre la investigación, explicó que las entrevistas con los afectados permitieron identificar un comercio donde habían adquirido alimentos, por lo que “una vez que obtuvimos los lotes y todo, no se encontró en una primera auditoría ninguna irregularidad, tenían los sellos de Senasa, tenían los números del lote y demás”, mientras que esos cuatro lotes intervenidos “dieron negativo a triquinosis”.
El director de Epidemiología señaló que el trabajo continuó incluso antes de contar con los resultados de laboratorio. “Siempre hemos actuado como si el brote estaba confirmado”, afirmó, al tiempo que se profundizó la búsqueda de “algún chacinado, algún salame, bondiola, algo que se consuma crudo, que haya sido casero”.
Según explicó, la principal sospecha apunta a carne local no controlada, ya que “es más complicado que pueda llegar a entrar carne porcina a la isla sin toda la documentación que corresponde”. También consultaron a la planta de faena de Ushuaia, donde “nos dijeron que en el último año no han faenado directamente porcinos”, además de relevar posibles criadores familiares junto a organismos provinciales y municipales.
Petrina remarcó que los contagios abarcan tres núcleos familiares distintos, lo que permite inferir “que tuvo que haber sido un evento en donde participen esos tres núcleos”. Sin embargo, reconoció que existen dos hipótesis principales: “una es que el relevamiento cuando se hizo la toma de muestras en la carnicería no haya incluido el lote real” y por el otro lado “que la familia no esté recordando o haya adquirido carne en otro lado que no sepamos”.
Finalmente, reiteró las medidas preventivas y recomendó adquirir carnes y chacinados identificados y cocinar completamente la carne porcina. “La carne de cerdo tiene esa particularidad y la de pollo también, que son carnes que se tienen que cocinar bien”, concluyó.






