El economista riograndense rechazó los cuestionamientos al sub régimen industrial de Tierra del Fuego, destacó su sentido geopolítico y productivo, y planteó la necesidad de corregir aspectos de implementación sin desmantelar la política.
En medio de nuevas críticas internacionales al régimen de promoción de Tierra del Fuego, el economista Juan Pablo Deluca defendió su vigencia y sentido estratégico, al tiempo que cuestionó los análisis que omiten variables geopolíticas y territoriales al evaluar su impacto.
“Parece un tema repetido en términos internacionales, por eso cuando le damos una relevancia, incluso geopolítica internacional, no estamos errados, porque Tierra del Fuego siempre está en los temas de agenda de políticas económicas a nivel internacional. En este caso con una crítica que se repite”, afirmó en diálogo con FM Ushuaia.
En ese marco, explicó que los cuestionamientos del Banco Mundial se inscriben en una mirada parcial sobre la política industrial. “El Banco Mundial está publicando un informe de política industrial y toma el caso fueguino, nuestra promoción de la ley 19.640, que es una promoción económica y regional, tiene la doble función, por un lado incentiva la actividad económica a través del sub régimen de promoción industrial y por otro lado tiene una misión, un mandato para construir una provincia que después efectivamente se provincializó en 1991”, señaló.
Deluca insistió en que el régimen no puede evaluarse únicamente en términos de eficiencia económica clásica. “Nuestra promoción fue para hacer crecer el pueblo argentino acá y generar un conjunto de capacidades para expandirlos al Atlántico Sur y a la Antártida. No es una promoción hecha para incrementar las exportaciones a terceros países”, sostuvo, y remarcó que “el conjunto de incentivos fiscales es para exportar, ¿dónde? al resto del continente”.
En ese sentido, subrayó que el diseño apunta a integrar territorialmente al país. “Generar actividad económica y vincular la parte continental norte de la Argentina, con la provincia, ese tráfico de bienes, mercaderías, y que así se construya y tenga volumen el puerto, el aeropuerto, que haya gente que tenga ganas de venir acá, que se produzca. Con esa mirada hay que evaluarlo”, expresó.
El economista también cuestionó la falta de enfoque geopolítico en los análisis internacionales. “Hay un gran problema en los análisis sobre la promoción fueguina cuando no se incorpora la variable geopolítica o la geografía”, indicó. Y agregó a ese respecto: “Se lo ha llevado a la parte solamente matemática. También se lo ha despojado de la sensibilidad en relación a la geografía. No se ve la geopolítica, el valor de esta ubicación geográfica en esos análisis”.
Al mismo tiempo, reconoció aspectos a mejorar dentro del esquema vigente. “En la última prórroga se generó el Fondo de la Ampliación de la Matriz Productiva. Eso está, se generó, pero hoy no se terminó aplicando. Efectivamente ahí hay algo que sí termina de fallar”, admitió, aunque aclaró que “nada tiene que ver obviamente con las indicaciones del Banco Mundial”.
Respecto a las estimaciones de costo fiscal, que hablan de más de 1.000 millones de dólares anuales, relativizó su alcance. “Esa estimación se basa en el informe de Fundar… y eso es una estimación del gasto tributario, es decir, impuestos no cobrados que se desarrollan acá”, explicó. Además, sostuvo que “la cita del Banco Mundial es sesgada, porque de hecho el mismo informe dice que nuestra promoción llega a ahorrar hasta 30 millones de dólares por año”.
Finalmente, planteó que la discusión debe darse en clave estratégica y comparativa. “Hay una receta sencilla para incorporar toda la variable geopolítica: qué hace Chile en territorios parecidos y qué hace el Reino Unido ocupando parte de nuestros territorios. Ccuando uno lo pone en ese mismo nivel de comparación ahí sale bastante a la luz”, concluyó Juan Pablo Deluca.






