El legislador respaldó el uso de audiencias públicas y consultas populares, cuestionó la falta de planificación en la ampliación del ejido urbano y planteó avanzar en reformas electorales y controles institucionales más sólidos.
El escenario político en Tierra del Fuego se encuentra atravesado por debates de fondo que abarcan desde la participación ciudadana hasta el desarrollo urbano y la necesidad de modificaciones institucionales.
En ese marco, el legislador Federico Sciurano (Forja) expuso una visión integral que articula su experiencia en gestión con una defensa firme de los mecanismos de consulta pública, al tiempo que cuestionó decisiones recientes y propuso transformaciones en el sistema político.
Uno de los puntos centrales de su planteo fue la importancia de fortalecer la participación ciudadana mediante herramientas concretas. “Creo que es la forma de poder conectar con la sociedad”, afirmó en FM Ushuaia al referirse a audiencias públicas y consultas populares, y advirtió sobre el distanciamiento que puede generarse entre los funcionarios y la realidad cotidiana. “Muchas veces perdemos la sintonía con lo que le pasa a la gente, porque son trabajos con mucha demanda y eso te aleja de la realidad”, explicó.
En ese sentido, remarcó que estos instrumentos ayudan a evitar decisiones basadas en percepciones limitadas. “La intuición suele estar equivocada porque uno tiene una mirada muy parcial de lo que pasa”, señaló, y valoró que las audiencias públicas permiten “recibir un mensaje directo” de la sociedad.
Sciurano marcó diferencias entre instancias formales y aquellas que inciden efectivamente en la toma de decisiones. “Hay consultas públicas que se hacen para cumplir con la formalidad, porque la decisión ya está tomada”, advirtió, y subrayó que el verdadero valor reside en las que condicionan la definición política. “La audiencia pública que vale es la que construye la decisión; si ya tenés la decisión tomada, no tiene sentido hacerla”, afirmó.
Al recordar su paso por la intendencia, destacó el impacto de estas herramientas. “Para mí fue un punto de inflexión en mi vida política”, expresó sobre la primera consulta popular vinculada a tierras fiscales. “Lo que buscábamos era pacificar una situación muy extrema y darle una expectativa a la gente”, explicó, y enfatizó el respeto por los resultados: “Yo asumía el compromiso de que el resultado de esa consulta era lo que se iba a hacer”, sostuvo, y añadió: “Cambiamos decisiones y en otros casos las sostuvimos porque la gente así lo expresó”.
Ese enfoque lo trasladó al debate por la ampliación del ejido urbano en Ushuaia. “No es una propuesta, es lo que tienen que hacer técnicamente”, afirmó en relación al referéndum establecido en la Carta Orgánica. “Yo no voy a sancionar una ley para después derogarla porque la gente opina otra cosa”, sostuvo, y remarcó: “primero tiene que expresarse la sociedad y después discutir la ley”.
Además, cuestionó la expansión urbana. “El planteo es que la ciudad crezca diez veces”, advirtió, y contrapuso esa idea con el planeamiento vigente. “El plan estratégico plantea que no es la alternativa que la ciudad crezca en el ejido urbano, sino que hay que densificar”, explicó. “Nosotros generamos 3.300 soluciones habitacionales y sé lo que cuesta urbanizar”, afirmó, y agregó: “Me cuesta creer que haya razonabilidad en llevar la ciudad a 15 o 20 kilómetros sin considerar la capacidad de inversión”.
También criticó el tratamiento legislativo. “Se planteó en la última semana del año para tratarlo sobre tablas ampliando la ciudad diez veces”, señaló, y consideró que “no es la manera de discutir un tema de esta envergadura”.
En el plano institucional, se manifestó a favor de reformas políticas. “Yo creo en la boleta única”, afirmó, y explicó: “Ponés a todos los partidos en el mismo nivel y evitás fraudes. Estamos rompiendo paradigmas para llevar a uno nuevo que sea más sano”, sostuvo, y agregó: “Me gusta que la gente pueda elegir con mayor libertad”.
Asimismo, apoyó la implementación de ficha limpia, “para evitar que malas experiencias se repitan”, indicó, y ejemplificó: “Te evita votar a alguien que después descubrís que tenía problemas graves”.
Respecto de una eventual reforma constitucional, advirtió sobre la distorsión del debate. “Hoy hay una condición que está por encima de todo, que es si un dirigente puede ser reelecto o no. Se dejan de lado cuestiones trascendentes que podrían mejorar la calidad institucional”.
En ese marco, formuló un llamado al consenso: “Hay que generar puentes entre quienes piensan distinto. En Argentina se ha instalado que el que piensa distinto es un enemigo, y eso tiene un costo enorme” concluyó Federico Sciurano.






