En febrero de 2026, las transferencias no automáticas del Estado nacional a las provincias totalizaron $120.934 millones, registrando una caída real interanual del 35,7%. En ese contexto de fuerte ajuste fiscal, Tierra del Fuego se ubicó entre las jurisdicciones más afectadas, con una retracción real del 88,4% respecto del mismo mes de 2025.
Durante febrero, la provincia recibió $36 millones, lo que representa apenas el 0,0% del total distribuido (participación estadísticamente irrelevante frente al total nacional).
Para dimensionar la magnitud del reparto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentró el 73,3% del total ($88.597 millones), mientras que Misiones (6,6%) y Neuquén (4,8%) completaron el podio de mayores receptores. El resto de las provincias se distribuyó apenas el 15,3% restante.
La información, dada a conocer por la consultora Politikon, da cuenta que en términos per cápita, Tierra del Fuego recibió $197 por habitante, muy por debajo de distritos como Santa Cruz ($12.483), Neuquén ($8.201) o Misiones ($5.978).
Si se amplía la mirada al primer bimestre de 2026, la situación no mejora. Tierra del Fuego acumuló $36 millones en total, manteniendo la misma variación real, una caída del 88,4% interanual.
En ese período, el total nacional de transferencias discrecionales cayó 47,2% real, lo que muestra que la provincia fueguina sufrió un ajuste muy superior al promedio.
Mientras tanto, algunas jurisdicciones registraron incrementos extraordinarios, como La Pampa (+24.236,5%), Córdoba (+3.059%) y Entre Ríos (+2.038,5%), evidenciando una fuerte discrecionalidad en la asignación.

Aportes del Tesoro Nacional
En febrero, el Gobierno nacional distribuyó $20.000 millones en Aportes del Tesoro Nacional (ATN) entre seis provincias: Corrientes, Jujuy, Misiones, Neuquén, Salta y Santa Cruz.
Tierra del Fuego no recibió ATN, en un mes en el que el fondo ejecutó el 23,5% de su stock disponible ($85.047 millones).
En el marco del programa de consolidación fiscal nacional, la reducción de transferencias discrecionales es uno de los principales instrumentos para alcanzar el superávit financiero. Sin embargo, el patrón de distribución evidencia fuertes asimetrías territoriales.
Para Tierra del Fuego, el dato es contundente: queda virtualmente fuera del esquema de financiamiento discrecional nacional, en un contexto de fuerte reconfiguración de las relaciones fiscales entre Nación y provincias.






