La firma Logant avanza en la renovación de su flota con equipos de mayor capacidad, buscando eficiencia en un mercado deprimido. Mientras la llegada de productos frescos a la provincia muestra una fuerte baja, se consolida la compra de artículos de primera necesidad a través de plataformas.
La decisión de la empresa Logant de sumar bitrenes a su operación diaria ya arroja resultados positivos en el balance de la compañía. El gerente de la empresa, Darío Loreto, calificó la experiencia como un paso firme hacia la competitividad, en un momento donde cada peso en el costo de transporte cuenta.
“La verdad que nos ha dado una muy buena sorpresa en cuanto a costos, en cuanto a versatilidad, a un montón de aspectos que hacen que podamos tener en alguna forma algún ahorro”, destacó en FM Ushuaia, haciendo un balance de las primeras semanas de rodaje de los nuevos vehículos.
Actualmente, la empresa ya tiene 12 bitrenes en operación y la meta es llegar a 22 para el mes de abril. La incorporación de estos vehículos requirió un desembolso significativo en equipamiento especializado. “La inversión es muchísimo mayor que un camión convencional, tanto para el camión como para los semirremolques, pero compramos e invertimos porque veníamos trabajando hace tiempo en esta posibilidad”, señaló Loreto, remarcando la apuesta a largo plazo.
Esta mejora tecnológica ha sido clave para sostener los precios del flete, a pesar del contexto inflacionario. “Hace más de tres o cuatro meses que prácticamente no tocamos el precio del transporte y es por esta razón que el bitren nos ha ayudado muchísimo a acompañar el costo”, explicó el responsable de Logant, subrayando que la mayor productividad por viaje ayuda a compensar los incrementos en insumos como el combustible.
En el aspecto operativo, la compañía busca expandir el uso de los bitrenes en la ruta. Para ello, gestiona ante el ministerio de Relaciones Exteriores la autorización que les permita circular por Chile. “Estamos trabajando con la gente de Cancillería para ver si nos pueden habilitar el tránsito del bitren desde Monte Aymond a San Sebastián”, confirmó Loreto, un paso que agilizaría la conexión con la zona norte de la isla.
En contraste con la dinámica inversora, el panorama del consumo en Tierra del Fuego es de marcada austeridad. El rubro de los perecederos es uno de los más afectados. “Ha habido una caída importante, eso se debe a la baja del consumo, que la gente cuida más su bolsillo”, analizó Loreto.
La disminución en el ingreso de alimentos frescos como frutas, verduras y carnes es notoria. “Yo entendería que supera el 30% la caída del ingreso de alimentos a Tierra del Fuego”, cuantificó, señalando la notable reducción en la cantidad de camiones que cruzan con este tipo de carga.
Esta retracción del consumo local está virando la demanda hacia el comercio electrónico continental. Los consumidores buscan alternativas más económicas para productos de almacén. “Se está viendo bastante que la gente busca precio y compra en portales online, y el costo en Buenos Aires más el flete nuestro incluido resulta más bajo”, detalló, mencionando que artículos de limpieza y no perecederos son los más buscados en esta modalidad.
El sector de la construcción presenta un comportamiento desigual en las dos ciudades principales. La actividad en Río Grande encuentra un impulso puntual en la obra pública. “Con el tema del aeropuerto se ha reactivado un poco el consumo en Río Grande”, apuntó. Por su parte, Ushuaia mantiene un ritmo estable, aunque lejos del pico de actividad de ejercicios anteriores.
El diagnóstico final de Loreto refleja un cambio en el comportamiento del consumidor fueguino, que ajusta sus hábitos de compra a la nueva realidad económica. “Se nota que la gente está cuidando más, que ya no compra por comprar como antes”, sintetizó, un fenómeno que redefine los flujos de mercadería que ingresan a la provincia.






