El gobernador confirmó que su gobierno presentó la acción legal para anular una medida que considera inconstitucional y cuyos argumentos tachó de falsos. Subrayó la gravedad institucional del caso y la defensa de la autonomía provincial.
En el día de ayer, el gobierno de la provincia de Tierra del Fuego, AIAS, concretó la presentación judicial contra la intervención federal del puerto de Ushuaia decretada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).
El gobernador Gustavo Melella confirmó el hecho en FM Ushuaia momentos antes de firmar la documentación, marcando el inicio de una batalla legal contra una medida que calificó de gravísima. "En unos minutos más estoy firmando junto a un abogado, un estudio de renombre a nivel nacional, la presentación en el Juzgado Federal de Ushuaia", afirmó Melella, y agregó: "No deja de ser una intervención federal, algo muy grave, inconstitucional, una barbaridad, aparte de ser un mamarracho como lo han hecho y los argumentos que han explicitado. Entonces nosotros vamos por este camino legal, que es la primera instancia".
El mandatario fueguino se refirió en detalle a los tres argumentos esgrimidos por la ANPyN para justificar la intervención: malversación y desvío de fondos públicos, y desinversión en el puerto. Sobre el primer punto, fue categórico al asegurar que los movimientos bancarios del ente portuario son transparentes. "Todo lo que el puerto ingresa se reinvierte en el puerto. Y de eso no se tocó absolutamente un peso. Y está comprobado en todos los movimientos bancarios, porque es muy fácil ensuciar y decir malversación de fondos, desvío de fondos públicos. Demostralo", retó Melella
Respecto a la acusación de desinversión, respondió con una crítica a la política nacional: "la verdad es que si hay alguien que no invierte en el país, son ellos mismos. No invierten en las rutas, no invierten en viviendas, no invierten en obra pública".
Para el gobernador, la falta de denuncia penal previa por parte de la agencia federal revela la inconsistencia de sus acusaciones: "Si vos acusas a alguien de malversación de fondos públicos, de desvío de fondos públicos, lo tendrías que haber denunciado al presidente del puerto. Lo tendría que haber denunciado penalmente, no lo hicieron".
Más allá de los fundamentos técnicos, Melella planteó su preocupación por lo que podría haber detrás de esta decisión, delineando dos posibles escenarios. "Yo no sé si lo que hay detrás es una cuestión geopolítica de entrega de nuestro puerto a algún país extranjero, en el caso de Estados Unidos, porque la verdad es que han sucedido varias cosas en el medio, o bien es una avivada de algún funcionario nacional", especuló.
En este segundo escenario, vinculó directamente al responsable de la ANPyN con intereses locales: "Conocemos claramente quién está al frente de esta agencia, y la relación que tiene con algunos empresarios y algunos de la política a nivel local, que siempre se han querido de una manera u otra quedar con el puerto, porque lo deben ver como una caja, como un botín de negocios".
Este punto lo reforzó al mencionar la iniciativa de construcción de un puerto en Río Grande presentada por la empresa Mirgor, cuyo ex director está al frente de la agencia interventora. "Mirgor presentó una iniciativa privada que ahora no se va a poder concretar, con un puerto intervenido, yo le voy a estar comunicando a la empresa Mirgor que damos de baja su proyecto porque de esta manera es inviable y es una inversión más que se pierde", afirmó.
La dimensión institucional y el precedente que sienta la intervención fueron aspectos centrales en su relato. Melella destacó que se trata de un hecho sin antecedentes en la historia provincial y advirtió sobre el riesgo de su convalidación. "Hoy lo hacen con el puerto de Ushuaia, puerto de la provincia, mañana lo hacen con el Poder Judicial, mañana lo hacen con otra provincia", alertó, y agradeció el apoyo transversal recibido.
"Realmente es un hecho de una gravedad institucional muy fuerte. Yo he hablado con algunos gobernadores que también se han expresado, porque también les preocupa a ellos", consignó.
Asimismo, defendió la gestión del puerto bajo administración provincial, destacando su operatividad y reconocimientos: "El puerto venía funcionando muy bien, venía con inversión, venía con obras, fue destacado como uno de los mejores puertos en América hace muy poco".
Finalmente, el gobernador conectó la disputa por el puerto con el valor geoestratégico de Tierra del Fuego. Remarcó que el puerto de Ushuaia es la principal puerta de entrada a la Antártida, un espacio que será objeto de futuras disputas globales por los recursos. "Tenemos que entender que Tierra del Fuego tiene su lugar allí, y dentro de Tierra del Fuego, el puerto de Ushuaia es estratégico, por eso lo que hace esta gente, de esta agencia, es realmente muy grave", sentenció Gustavo Melella.
La provincia ahora aguarda la celeridad de la justicia federal para resolver lo que considera un atropello a su autonomía y un peligroso antecedente para el federalismo argentino.






