Una fuerte ráfaga de viento provocó el corte de un cabo del buque de expedición World Voyager, que terminó impactando contra el Viking Octantis, otra embarcación amarrada en el muelle del Puerto de Ushuaia. El choque fue leve y no se registraron daños estructurales ni ingreso de agua, por lo que ambos barcos estarían en condiciones de continuar su viaje hacia la Antártida.
Un incidente marítimo se produjo en las últimas horas en el Puerto de Ushuaia, cuando el World Voyager se soltó parcialmente de sus amarras a raíz de las intensas ráfagas de viento y colisionó con el Viking Octantis, que se encontraba atracado en el mismo sector del muelle.

Al momento del hecho, los vientos sostenidos alcanzaban los 30 nudos, una intensidad que no obliga al cierre del puerto, medida que se implementa cuando se superan los 32 nudos. No obstante, según confirmaron fuentes consultadas por El Diario del Fin del Mundo, se registró una ráfaga cercana a los 40 nudos, la cual resultó determinante para que se produjera el accidente.
Como consecuencia de esa ráfaga, se cortó un cabo ubicado en la popa del World Voyager. Al advertir la situación, la tripulación del Viking Octantis realizó una maniobra preventiva que permitió reducir significativamente la fuerza del impacto entre ambas embarcaciones.
De acuerdo con la información recabada, el choque se produjo muy por encima de la línea de flotación. El Viking Octantissufrió únicamente un daño leve en una de sus barandas traseras, mientras que el World Voyager presentó una fisura en la proa. En ninguno de los casos se registraron daños estructurales ni ingreso de agua.
Las fuentes consultadas indicaron que el incidente estaría vinculado al sistema de amarre del World Voyager, ya que el cabo que cedió no corresponde a un amarre portuario, sino a un cabo náutico propio de la embarcación, que no resistió la fuerza del viento.
Todo indica que se trató de un accidente, similar a los que pueden registrarse en distintos puertos del mundo bajo condiciones climáticas adversas. Según la información disponible hasta el momento, ambas naves se encuentran en condiciones de continuar su navegación hacia la Antártida, dado que los daños no comprometen la seguridad ni la navegabilidad.






