Tras tres décadas de trabajo, un desarrollo nacional contra el cáncer de piel más agresivo comienza a aplicarse en pacientes, marcando un hito para la ciencia argentina.
Investigadores del CONICET lograron un avance significativo en la oncología con el desarrollo de una vacuna para el tratamiento del melanoma, el tipo de cáncer de piel más agresivo.
La bióloga Marcela Barrio, integrante del equipo, explicó en FM Ushuaia los pormenores de este tratamiento que ya está disponible para pacientes. El equipo estáliderado por el Dr. José Mordoh “que desde hace ya más de 30 años inició este camino para el desarrollo de una terapia para melanoma, que es un tumor dentro de los cánceres de piel, el más agresivo, el que puede comprometer la vida del paciente y que es de difícil tratamiento", detalló Barrio.
La especialista aclaró la naturaleza del desarrollo: "En estos 30 años desarrollamos una estrategia de tratamiento. No es terapéutico, no es preventivo, es muy importante mencionar eso, porque la palabra vacuna puede confundir un poco sobre la prevención. Si bien el mecanismo es similar, no es para prevenir, sino para tratar pacientes que ya han desarrollado la enfermedad".
El mecanismo de acción se basa en "generar una estimulación del sistema inmunológico del paciente a lo largo de sucesivas vacunaciones, para lograr que los propios glóbulos blancos del paciente, los glucocitos, aprendan a reconocer a las células de melanoma que, después de la cirugía, puedan quedar diseminadas y que van a ser responsables de las recaídas".
Barrio destacó el largo proceso de investigación y el apoyo institucional recibido: "Es todo un camino, un trayecto, que afortunadamente fue acompañado por financiación tanto pública como privada". En este sentido, resaltó que tuvieron “mucho apoyo de organismos como el CONICET, el Instituto Nacional del Cáncer, la Agencia Nacional de Promoción Científica, y de fundaciones privadas que también acompañaron en todo el proceso".
Sobre la situación actual del producto, confirmó que "ya ha sido aprobada por la ANMAT bajo condiciones especiales, licenciado al laboratorio Pablo Passará, y ahora está disponible para los pacientes, inicialmente en el Hospital Marie Curie de la ciudad de Buenos Aires".
La investigadora compartió la gratificación que significa para el equipo ver los frutos de su trabajo: "Para mí, particularmente, que no soy médica, me ha generado mucha gratificación cuando uno ve que los pacientes que participaron de los ensayos clínicos fueron respondiendo y uno ve que su sistema inmunológico empieza a reconocer los antígenos que uno espera, lo que uno quiere, ve que los pacientes no recaen, que pasan los años y siguen sosteniendo la respuesta".
A pesar de este importante hito logrado, el trabajo continúa, según expresó finalmente Marcela Barrio: "A pesar de que ya la vacuna ha seguido su camino en cuanto producto para los pacientes, nuestras investigaciones continúan, de hecho, sigo activamente trabajando en el proyecto con el Dr. Mordoh y otros miembros del equipo, y estamos estudiando siempre cómo mejorar o cómo conocer bien los mecanismos subyacentes a la protección que adquieren los pacientes para la metástasis".






