La Cámara de Apelaciones desvinculó al magistrado en una causa por tenencia de material sensible, tras la confirmación del rechazo al requerimiento fiscal. El juez atribuyó el proceso a una "torpeza investigativa" y un "aprovechamiento mediático".
El juez de la Cámara de Apelaciones de Tierra del Fuego, Andrés Leonelli, quedó desligado definitivamente en el caso que lo investigaba por la tenencia de material sensible en su computadora personal.
La decisión se confirmó tras el rechazo de la jueza María Cristina Barrionuevo al requerimiento fiscal, siguiendo la misma línea que ya había esbozado el ministerio público.
Leonelli, en su primera declaración pública, calificó en FM Ushuaia el proceso como "absolutamente desmedido" y afirmó que las pericias técnicas demostraron que las imágenes "se descargaron de manera automática por defecto" al compulsar pruebas de una causa por pornografía infantil que él mismo investigó cuando era juez de instrucción en Río Grande. "Estaba claro desde el inicio", sentenció.
El magistrado relató con detalle el procedimiento: el material llegó encriptado en un disco como parte de una causa y, para revisarlo, fue necesario descomprimirlo. "Cuando uno ingresa ese código de desencriptación, los archivos por defecto se descargan en el disco rígido de quien lo opera, en este caso yo".
Aseguró que ni siquiera tenía registro de que esos archivos estuvieran allí, lo que quedó demostrado con la pericia de su CPU, que él mismo solicitó y que el juzgado inicialmente le negó. "Se subieron esos archivos que desde luego no lo hubiera hecho si hubiera sido pedófilo. Sería tonto de mi parte hacer semejante tontería, cuando sé que esto funciona de esa manera", argumentó.
Leonelli se mostró particularmente afectado por el daño colateral hacia su familia. Relató el allanamiento simultáneo en su despacho y su domicilio, donde se secuestraron dispositivos de sus hijos y hasta la computadora de su esposa, psicooncóloga, con historias clínicas de pacientes, la cual le fue devuelta tres meses después. "Me siento más afectado por el daño que se le hizo a mi mujer y a mi familia que por el propio", confesó.
Cuestionó la coherencia del procedimiento, señalando que en casos similares con policías "se les preguntó al comisario '¿señor, esto responde a alguna causa?' y se acabó la causa", mientras que con él se optó por una medida "autocontradictoria" y desproporcionada.
Aunque se abstuvo de formular acusaciones individuales, Leonelli no dudó en afirmar que hubo un "aprovechamiento malicioso" de la situación. Señaló con extrañeza la filtración mediática inmediata del allanamiento, incluso antes de que concluyera, y mencionó un llamado telefónico de la jueza Barrionuevo a un miembro del Superior Tribunal de Justicia minutos previos. "Sin la torpeza investigativa no hubiera habido lugar al aprovechamiento", afirmó, anunciando que evaluará acciones legales para reparar el daño a su honor y demandar a quienes difundieron "barbaridades sin ningún fundamento".
Finalmente aseguró que su defensa, a cargo del doctor Gustavo Ariznavarreta, demostró la verdad de los hechos desde el primer día.






