Tras los actos de vandalismo al cartel “Ushuaia Fin del Mundo”, la Municipalidad impulsa un plan participativo para resguardar el patrimonio urbano. Vecinos, artistas y especialistas trabajan junto al área de Cultura en una propuesta normativa superadora.
A raíz de los hechos de vandalismo que afectaron al emblemático cartel “Ushuaia Fin del Mundo”, la Municipalidad decidió transformar la polémica en una oportunidad: generar un plan integral de protección del patrimonio urbano.
En este marco, la secretaria de Cultura y Educación, Belén Molina, destacó que el puntapié inicial se dio con las acciones para resguardar la obra realizada por la artista Elsa Zaparart, pero que el objetivo ahora es avanzar hacia una mirada más amplia. “Desde el área de Patrimonio Histórico y Cultural estamos trabajando para diseñar una normativa que priorice la preservación de símbolos, monumentos y espacios con valor para la ciudad”, explicó.

Asimismo, Molina remarcó el papel activo de la comunidad. Por un lado, resaltó la participación de vecinos autoconvocados, y por otro, el aporte de referentes como el arquitecto Leonardo Lupiano, quien asesora al área en cuestiones técnicas. De este modo, se busca construir una herramienta colectiva que unifique criterios y permita elaborar planes de manejo específicos para cada bien patrimonial.

En consecuencia, la Municipalidad anticipó la puesta en marcha de distintas mesas de trabajo: una de turismo, otra de planificación, una de educación y otra junto a artistas locales. “La idea es generar múltiples voces para una normativa construida en conjunto, que no solo atienda la situación del cartel sino que abarque de manera general al patrimonio urbano de Ushuaia”, enfatizó la funcionaria.
Finalmente, Molina aseguró que el plan apunta a sentar bases para la posteridad. “Somos una ciudad joven y esta es una gran oportunidad para consolidar un registro único de bienes patrimoniales y, sobre todo, una política pública de preservación que trascienda coyunturas”, concluyó.






