La Dra. María del Carmen Battaini destacó la importancia de la perspectiva de género, la prudencia en el ejercicio judicial y el avance hacia la digitalización como ejes centrales de su gestión al frente del Poder Judicial fueguino.
En una extensa entrevista concedida a FM Ushuaia, la presidenta del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Tierra del Fuego, doctora María del Carmen Battaini, realizó un exhaustivo repaso de los principales ejes que marcan su gestión al frente del máximo órgano del Poder Judicial provincial. Con una trayectoria de 23 años en la magistratura fueguina, Battaini se refirió a la necesidad de reforzar el acceso a la justicia, celebró la paridad de género en los cargos directivos y reflexionó sobre los desafíos que imponen los nuevos tiempos, siempre con la prudencia como valor fundamental.
Al ser consultada sobre la impronta que significa que dos mujeres estén al frente de instituciones clave –ella en el STJ y la doctora Edith Cristiano en el Consejo de la Magistratura–, Battaini evitó esencialismos pero destacó el valor de la diversidad. "La mirada de la diversidad es necesaria en todo", afirmó, y señaló que "estando nosotros en condiciones, porque hay muchas mujeres idóneas en condiciones de ocupar estos cargos, sería óptimo tener siempre la otra mirada". Sobre su colega, destacó: "La doctora Cristiano para mí es un excelente colega, fundamentalmente, y como base es una excelente persona. Es una excelente compañera de ruta".
Uno de los temas centrales fue la reactivación de las políticas de acceso a la justicia. La magistrada recordó que durante sus años de carrera se había generado "una política institucional de acceso a justicia muy fuerte, que decayó en estos últimos años, y que ahora estamos tratando de volver a poner en valor, en función de las necesidades que la comunidad reclama". En este sentido, mencionó los métodos alternativos de resolución de conflictos, como la mediación, como herramientas fundamentales.
Battaini hizo hincapié en la evolución de la justicia hacia una mirada más contextual, especialmente en casos de violencia de género, un proceso que atribuyó a la capacitación constante. "A partir de este proceso de evaluar contextos y capacitaciones, había fallos donde la mayoría del tribunal era mujer, que condenaban en situación de contexto. Y bueno, eso también se va revirtiendo", explicó, subrayando que la formación, como la Ley Micaela, "es para todos". Puso como ejemplo un reciente fallo que otorgó una pensión con perspectiva de género, del cual dijo: "Es un fundamento y un argumento fundado. Genera un precedente. Y estamos aplicando también en un contexto general de derechos humanos. Ese es el rumbo".
Respecto al futuro, la presidenta del STJ delineó un camino que combina lo ideal con lo real. "La ideal, con mucho dinero, con mucho presupuesto, tener expediente digital, todo el sistema judicial y anexo", afirmó, reconociendo que si bien la provincia estuvo avanzada, luego decayó y ahora debe retomar ese rumbo.
Mencionó el trabajo en una mesa interinstitucional con colegios de abogados, asociación de magistrados y gremios como un espacio de "compromiso genuino" para solucionar problemas. Su anhelo a largo plazo incluye implementar sistemas de chatbots para orientación ciudadana y trabajar en redes de manera "informatizada o digital, no hablo de inteligencia artificial, es muy importante también, pero eso también es valiosísimo, pero controlado", recalcando que el valor central del Poder Judicial son "los seres humanos, son las personas".
Al ser interrogada sobre la prudencia como valor esencial para un juez, Bataini fue contundente: "Totalmente. Es un valor sumamente importante". Reflexionó sobre la delgada línea entre la vida pública y privada de un magistrado: "Ya tenemos que olvidarnos un poco de vida privada. Y si no, tener mucho cuidado con la vida privada, porque la vida privada se transforma en pública. Es un límite tan finito que tenemos para preservar esa independencia, esa imparcialidad". Y reconoció la dificultad del equilibrio: "Los poderes judiciales están integrados por seres humanos, tan humanos como el ciudadano que camina por la calle, pero es un esfuerzo mayor el que debemos hacer".
Para finalizar, se refirió a las noticias negativas que opacan el trabajo de la mayoría de los magistrados idóneos, Battaini apeló a la conciencia individual: "Creo que el mejor juez de cada uno de nosotros es nuestra conciencia. La noticia tiene que existir y habrá noticias falsas o noticias que no son falsas. Va por un carril. Mientras una esté convencida de que lo que hace es lo correcto, creo que así debe ser".






