La semana pasada obtuvo media sanción en diputados la Ley de Financiamiento Universitario.
El Rector de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF), Mariano Hermida, recordó que se trata de un proyecto elaborado por el Consejo Interuniversitario Nacional, el frente sindical que compone a todo el arco sindical tanto de los gremios docentes como de los gremios no docentes y que cuenta con el acompañamiento estudiantil de la FUBA y demás agrupaciones estudiantiles. “Es un proyecto general que cuanta con el acuerdo de todo el arco político dentro de los ámbitos universitarios”, destacó y consideró “un muy buen resultado” el que se obtuvo en la sesión de la Cámara Baja el pasado miércoles donde la moción fue aprobada por 158 votos a favor contra 75 en contra.
“Ahora le queda atravesar el proceso en la Cámara de Senadores y luego resistir las posibilidades de veto que ya han sido preanunciadas por el Presidente de la Nación”, advirtió con respecto a los pasos a seguir.
Por otra parte, Hermida se refirió a la realidad financiera de la UNTDF y remarcó que “no es distinta a la realidad de todo el sistema universitario”. Según expuso, esta viene padeciendo un recorte significativo producto de que falta, a nivel nacional, un presupuesto. Esto le brinda una herramienta sustantiva al Poder Ejecutivo en la discrecionalidad del otorgamiento de fondos.
“Al no tener un presupuesto nacional y al tener tasas inflacionarias muy elevadas el presupuesto nacional se desdibuja y eso hace que hoy por hoy, en concepto de partidas presupuestarias salariales se reciba menos que por actualizaciones salariales; por lo cual las partidas de base desdibujan lo que se otorga posteriormente y eso nos genera un atraso significativo en los giros que realiza el Estado nacional para las universidades”, explicó.
El Rector marcó que esto se replica en las partidas gastos de funcionamiento de las universidades públicas. “Este gasto de funcionamiento contempla todo lo que nosotros tendríamos que hacer por fuera de pagar salarios, que tiene que ver con los alquileres de edificios, la manutención de esos edificios, el pago de los servicios, también el sostenimiento del equipamiento informático que tenemos que utilizar, las actualizaciones de esos equipamientos. Todo eso se ha visto ralentizado”, comentó en este sentido.
Por último, se mostró optimista con respecto a los resultados que tendrá el proyecto. “Entendemos que hay un importante acompañamiento y que ese acompañamiento se va a dar”, afirmó.
“Probablemente este proyecto hubiese sido innecesario si hubiéramos tenido un presupuesto nacional y no hubiese habido un ajuste discrecional a las partidas de las universidades y si se hubiese garantizado el desarrollo y el financiamiento de las universidades”, concluyó.






