La Licenciada Patricia Blanco, integrante del Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Regional Ushuaia, destacó la convocatoria que tuvo el té a beneficio organizado para recaudar fondos para este servicio.
El evento se llevó adelante este domingo y “se recaudaron casi 4 millones sin contar las donaciones”, según informó la entrevistada. “Esto impacta directamente a los pacientes porque ya estamos pensando en comprar elementos para mejorar el confort como un andador con asiento para que el paciente cuando está cansado y vaya al baño pueda sentarse y no que corra el riesgo de caerse por esta debilidad y este cansancio que siente. Para nosotros es sumamente importante”, añadió.
Al hacer un balance del té a beneficio, Blanco manifestó que “fue una experiencia maravillosa”, donde, además, desde el Servicio de Cuidados Paliativos pudieron contar quiénes son y qué hacen. “Fue una tarde empática, de diversión, de acompañamiento. Fue maravilloso haber compartido esa tarde con toda esa gente. Estamos eternamente agradecidos con cada uno de los que ha participado en el té”, valoró.
La Licenciada hizo hincapié en la solidaridad de los vecinos y vecinas. “Sumando las donaciones más el dinero en efectivo creo que estamos en unos 8 millones. Hay gente que donó desde su casa sin saber qué son los cuidados paliativos o dónde impacta. Esto nos hace pensar hasta dónde llegan los cuidados paliativos, si en algún momento podemos ampliarlo también. La causa lo vale pero la gente es sumamente empática y colaboradora”, subrayó.
El equipo de cuidados paliativos acompaña a los pacientes interdisciplinariamente no solamente es cuerpo físico sino que está la parte emocional, la parte social, la parte espiritual. Es justamente a lo que apuntan los cuidados paliativos, a acompañar dignamente. “El modo en que fallecen nuestros seres queridos dignifica sus vidas y definitivamente las nuestras. No es alguien que está en una cama solo en una terapia, sin desmerecer lo que hacen los terapistas, sino que se hace y se acompaña en domicilio, para que el paciente pueda estar rodeado de amor, con sus olores, con su cama, con sus perros. Hemos hecho entrar mascotas para que puedan despedirse de los pacientes, en el Hospital por ejemplo”, expresó.
“Nuestros pacientes partes siendo sostenidos desde el amor del familiar y eso ya es un montón. Partir con esa dignidad y que nos estén sosteniendo la mano, no partir solos es un montón.
Cuando nos vamos, que el paciente parte del domicilio, las familias nos agradecen y muchas veces escuchamos decir solos no hubiéramos podido”, concluyó.






