El subsecretario de Servicios Públicos describió el protocolo municipal para nevadas, que incluye maquinaria pesada, camiones salineros y un llamado a los vecinos a liberar calles y veredas durante las tareas de limpieza.
Con la llegada del invierno y pronósticos que anuncian nevadas en Ushuaia, el municipio activa su protocolo para garantizar la transitabilidad en calles y veredas. Fabián Botte, responsable de la Subsecretaría de Servicios Públicos, explicó en Radio Provincia los detalles del operativo, que combina fuerza propia, maquinaria especializada y un llamado a la cooperación vecinal.
Botte destacó la decisión del intendente de fortalecer los recursos internos:"Nosotros contamos con una fuerza propia de 8 retroexcavadoras, que son las que vienen con la espalda frontal y el aire trasero. Contamos con 6 motoniveladoras y además con 3 cargadoras, que son para distintos tipos de trabajo". Estas últimas se usan para retirar la nieve acumulada, mientras las motoniveladoras actúan en la limpieza inicial. Para espacios reducidos, el municipio dispone de 10 cuatriciclos con palas frontales y minicargadoras, conocidas como "las Boca", destinadas a veredas y zonas peatonales.
El operativo incluye un sistema de monitoreo para anticipar acciones: "Tenemos un centro de monitoreo que nos permite ver la temperatura en suelo, lo que nos permite definir el tipo de trabajo, ya sea preventivo o durante la nevada". Las tareas preventivas abarcan desde el riego con salmuera en calles céntricas hasta el uso de camionetas 4x4 con dispersoras de sal que aseguran el acceso en áreas urbanas.
Respecto a la logística, Botte señaló que el acopio principal de sal se encuentra en el "búnker de sal", cerca del motegacionero, mientras que los materiales para el brillado se distribuyen en 26 puntos estratégicos, especialmente en barrios altos como Andorra y Cañadón del Toro. "Tenemos acopios ya destinados en zonas que trabajamos con retroexcavadoras: primero la limpieza y luego el árido para el agarre vehicular", precisó.
El subsecretario hizo hincapié en la corresponsabilidad ciudadana: "Si escuchamos el ruido de la máquina, como vecinos podemos correr los vehículos o mantener la vereda limpia. Vivimos en una ciudad hermosa pero con nieve, y eso requiere adaptarnos". Recalcó que, aunque el municipio prioriza circuitos primarios (transporte, hospitales y bomberos), la eficiencia depende de que los residentes faciliten las tareas. "Pensar en el peatón y actuar rápido cuando pasan las máquinas evita que tengamos que volver al mismo lugar", concluyó.
Con este esquema, Ushuaia se prepara para enfrentar otro invierno, equilibrando la dotación técnica con el compromiso comunitario.






