El Secretario de Gobierno del Municipio de Río Grande, Gastón Díaz, habló del embate nacional contra la industria basado en la eliminación de la barrera arancelaria a la importación.
“Esta fragmentación de los aranceles tiene que ver con una cuestión estrictamente electoral. Fue anunciada en el marco de una campaña electoral para un público porteño que siempre fue anti industria fueguina y encima desdobla los aranceles para poder pasar las elecciones de octubre. Creemos que las consecuencias las vamos a ver después de octubre, independientemente de que confiamos que ni los empresarios quieren llevar adelante despidos ni los trabajadores ni lo sindicatos quieren que esto suceda”, evaluó en primer lugar.
Díaz valoró que hoy “empresarios y trabajadores estén unidos para trabajar con el arco político de los distintos espacios en pos de frenar estas medidas del Gobierno Nacional”.
Por otra parte, opinó sobre la sugerencia que realizó el Diputado Nacional por Tierra del Fuego, Santiago Pauli, quien manifestó que el Gobierno Provincial y los municipios deberían disminuir impuestos para acompañar a la industria. “Son ellos los que han ahogado a la provincia, a los municipios”, remarcó respecto de las acciones de Nación. “Nosotros a nivel municipal no tenemos tasas que afecten a la industria en los términos que él lo plantea”, subrayó.
El funcionario consideró que la quita de aranceles a los productos electrónicos importados forman parte de “una decisión política pero de despoblacional para dar cumplimiento a un acuerdo que se hizo con el FMI (Fondo Monetario Internacional) y que nosotros denunciamos que en una de sus cláusulas tenía previsto justamente afectar el régimen de Tierra del Fuego”. Insistió en que “hay una decisión geopolítica contraria a la que se vino llevando adelante en los últimos 50 años”.
Díaz resaltó que “esta es una medida que va contra la industria nacional” y enfatizó que “la industria fueguina es industria nacional”. Asimismo, expreso que la apertura de las importaciones “hoy nos toca a los fueguinos con lo que sucede con los celulares”.
Por último, opinó que hay que revisar la cadena de comercialización donde se genera una amplísima distorsión en los precios que llegan al consumidor. “La telefonía que algunos aspiran tener, me refiero concretamente a los iPhone, no se fabrica en Tierra del Fuego. En cualquier lugar del mundo cuestan 900 dólares o 1000 dólares y sin embargo en nuestro país se venden a 2 millones y medio de pesos, es decir a más del doble ¿y qué tiene que ver Tierra del Fuego con eso?”, ejemplificó. En este aspecto agregó que “hay que revisar la cuestión relacionada a los precios desde cuánto se le paga el litro de leche a un tambero y cuánto se termina vendiendo en góndola, cuánto se paga el kilo de carne en la provincia de Buenos Aires y cuánto termina saliendo en góndola”. Comentó que “en Buenos Aires un kilo de carne a un productor ganadero debe costar alrededor de 1900 pesos y en góndola termina saliendo 19 o 20 mil pesos”.
“Toda la cadena de comercialización es la que hay que revisar pero no es la industria fueguina la que genera que los celulares cuesten lo que cuestan en la Argentina”, cerró.






