El titular de la Cámara Hotelera Gastronómica de Ushuaia detalló una ocupación del 80% en hoteles de tres estrellas o más durante Semana Santa. Pero advirtió sobre el impacto de la temporada baja y los desafíos económicos del sector.
El fin de semana largo de Semana Santa dejó un respiro para la industria hotelera de Ushuaia, aunque con marcadas diferencias según la categoría de los establecimientos. José Recchia, referente del sector, brindó en radio Provincia un panorama detallado: "La ocupación en nuestro destino, en las categorías de tres estrellas para arriba, fue del ochenta por ciento. En las categorías bajas, entre un treinta y cuarenta por ciento". Esta disparidad refleja, según explicó, la dificultad de los alojamientos más pequeños para competir con las cadenas hoteleras que manejan volúmenes mayores.
El repunte de última hora, impulsado por el turismo interno, fue clave. "Sobre el fin de semana largo, las reservas venían lentas, pero después empezaron a repuntar. Gente de Río Grande, de Tolhuin, turismo interno provincial… eso ha crecido mucho", destacó Recchia. Sin embargo, el alivio es efímero. "La última ventanita de trabajo relativamente buena fue Semana Santa. Ahora se baja la cortina hasta que comience el esquí", advirtió, refiriéndose a los meses de mayo y junio, tradicionalmente los más críticos.
Los desafíos económicos del sector son profundos. "Lo que ingresa en facturación no alcanza ni para pagar los servicios", afirmó, señalando el aumento de costos: "Los servicios y sueldos representan casi el doble que antes en la facturación". A esto se suma la incertidumbre por la demanda invernal. "Esperamos turismo nacional, pero hay una franja de clase media que no sabemos si podrá viajar", reconoció, citando el impacto del dólar y la conectividad.
Frente a este escenario, algunos hoteles recurrieron a promociones para Semana Santa. "Un tres estrellas tenía un 30% de reservas, pero con tarifas menores logró superar el 75%", ejemplificó. Aunque aclaró que estas medidas son insostenibles a largo plazo: "Es una coyuntura. Si no, después no podés cambiar las lamparitas". Además, recordó que existen tarifas especiales para residentes, aunque muchos no las consultan: "Han pagado en dólares sin preguntar… hay que dirigirse directamente a los hoteles".
Sobre los precios en el rubro gastronómico, Recchia anticipó un reacomodo gradual: "Los supermercados inflaron precios, pero eso se va a regular con la baja de consumo. Lo mismo pasará con los insumos de restaurantes".
Pese a los esfuerzos por dinamizar el turismo local, el mensaje final de José Recchia fue claro: "Mayo y junio van a ser duros. Nos va a costar tanto al grande como al chico". La temporada invernal, con su incógnita sobre la llegada de visitantes, definirá el rumbo de un sector que busca equilibrar supervivencia y expectativas.






