La ministra de Salud provincial resaltó la importancia del encuentro que reunió a más de 150 especialistas y abordó avances en el tratamiento de enfermedades inflamatorias intestinales, diagnóstico temprano y alimentación.
Ushuaia se convirtió en el centro de la gastroenterología regional al albergar el 4º Congreso Internacional del Grupo Argentino de Crohn y Colitis Ulcerosa (GADECCU), un evento que congregó a más de 150 profesionales de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y España. Durante dos días, especialistas debatieron sobre diagnósticos tempranos, nuevas terapias y el manejo interdisciplinario de patologías como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. La ministra de Salud de Tierra del Fuego, Judith Di Giglio, impulsora del encuentro y firmante de su declaración de interés provincial, destacó en radio Provincia su relevancia no solo científica, sino también como una oportunidad para fortalecer redes de trabajo y mostrar el sistema de salud fueguino.
"El hecho de poder realizar y ser sede de congresos, además de todas las ventajas desde el punto de vista turístico, sirve para atender redes, para mostrarle a los profesionales también nuestro sistema de salud", explicó Di Giglio. El evento permitió analizar casos clínicos y los avances en tratamientos con anticuerpos monoclonales, fármacos de alto costo que han revolucionado el abordaje de enfermedades autoinmunes. "Cada vez los pacientes reaccionan mejor a este nuevo tipo de tratamientos", señaló la funcionaria, subrayando la importancia de la actualización médica continua.

Además de los avances terapéuticos, el congreso abordó un tema crítico: la alimentación y su impacto en la salud digestiva. Di Giglio advirtió sobre el aumento del consumo de alimentos procesados y la disminución de dietas naturales. "Empeora la alimentación. Cada vez consumimos más productos químicos dentro de los alimentos", afirmó, haciendo hincapié en la necesidad de retomar hábitos más saludables.
Este problema se agrava en Tierra del Fuego, donde factores climáticos y logísticos dificultan el acceso a frutas y verduras frescas. "El consumo en nuestra provincia es mucho menor al que se realiza en otras, sumado a las temperaturas que hacen que uno consuma menos estos alimentos", explicó.
La ministra también alertó sobre los altos índices de obesidad y sedentarismo en la provincia, particularmente en Río Grande. "Somos una de las provincias con el índice más alto. Hay mucho que trabajar", admitió, señalando que el contexto económico y las dificultades para conservar alimentos frescos empeoran la situación.
Sin embargo, destacó esfuerzos locales para promover alternativas, como el consumo de legumbres, frutos secos y frutas de estación, más accesibles y duraderas.
El congreso no solo consolidó a Ushuaia como un polo de conocimiento médico, sino que también dejó en evidencia desafíos urgentes: mejorar la prevención, fomentar diagnósticos precoces y combatir los malos hábitos alimenticios. "La prevención es sumamente importante", concluyó Judith Di Giglio, en un llamado a priorizar la salud digestiva en un mundo donde la comida procesada y el sedentarismo avanzan sin pausa.






