Este miércoles se llevaron a cabo en Ushuaia y hoy continúan en Río Grande. Estas jornadas están destinadas a efectores de educación, docentes, preceptores y personal de gabinete que interactúan con niños y adolescentes. David de Piero, secretario de Salud Mental y Adicciones de Tierra del Fuego, enfatiza la necesidad del diálogo con los jóvenes para abordar la problemática.
Este miércoles, el Instituto Provincial de Enseñanza Superior "Florentino Ameghino" de Ushuaia fue el punto de partida de las Jornadas sobre el juego y las apuestas online en infancias y adolescencias, que se extenderán hoy en el mismo establecimiento de Río Grande. El secretario de Salud Mental y Adicciones de Tierra del Fuego, David de Piero, subrayó la relevancia de este encuentro y las temática tratadas.
Sobre los puntos centrales, De Piero subrayó que la problemática relacionada con el juego en línea ha crecido a un ritmo acelerado, impulsada por el avance de la tecnología. “Nadie está exento de este fenómeno. Las tecnologías impactan nuestras vidas, pero la preocupación se intensifica en la adolescencia. Aunque aún no contamos con datos locales formales sobre las plataformas de juegos y apuestas, es un tema que está en la mesa,” aseguró.
El secretario enfatizó que esta situación genera vínculos problemáticos con esas plataformas. A su vez, tanto padres como educadores pueden contar con herramientas para prevenir y gestionar estas temáticas. “Las jornadas están orientadas a efectores de educación, tutores, preceptores y personal de gabinete. El objetivo es conceptualizar el problema, comprender cómo se manifiesta y trabajar en conjunto para ofrecer el mejor apoyo a los jóvenes,” explicó.
De Piero también hizo hincapié en que el juego y las apuestas no son solo problemáticas de los adolescentes, sino que afectan a personas de todas las edades. “Debemos considerar que esta no es solo una cuestión juvenil; todos lo enfrentamos en diversas etapas de la vida, pero es crucial tener un cuidado especial en la adolescencia,” destacó.
Además, comparó este problema con otros como el consumo de alcohol y drogas, explicando que el juego a menudo es más difícil de identificar. “El uso del celular es habitual y no llama la atención como otras conductas. Necesitamos una regulación, pero prohibir el uso del celular es inviable; es una herramienta esencial para el estudio y la investigación,” expresó.
El funcionario concluyó al resaltar la importancia de establecer un diálogo abierto con los jóvenes. “Es fundamental que hablemos con nuestros hijos y prestemos atención a lo que saben. A veces, creemos que tenemos más conocimiento, pero a menudo son ellos quienes están más familiarizados con estas plataformas y su funcionamiento,” indicó. Fomentar esta comunicación ayudará a los adolescentes a tomar decisiones más informadas y a abordar estos temas complejos con mayor apoyo.





